LA EDICIÓN DEL 28 DE OCTUBRE DE 2026
Un fallo en el arranque UEFI expone a los servidores que utilizan EDK II
Ars Technica describe una vulnerabilidad de EDK II que permite ejecutar código durante el arranque por red, antes de que actúen ciertas protecciones del sistema. La difusión pública de una corrección precedió a la divulgación coordinada prevista, mientras que el despliegue de las actualizaciones depende de numerosos proveedores.
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Un fallo del firmware UEFI vuelve a poner de relieve la dificultad de proteger el software que se ejecuta antes del sistema operativo. El defecto descrito en EDK II afecta al arranque por red: su alcance depende de los equipos y de su configuración, mientras que la distribución de las correcciones implica a numerosos proveedores.
Una vulnerabilidad del firmware de arranque afecta a TianoCore EDK II, una base de código utilizada por numerosos fabricantes de servidores y proveedores de nube. Según Ars Technica, CVE-2026-97631 permite ejecutar código malicioso durante el arranque por red, antes de que puedan intervenir protecciones como Secure Boot. Su puntuación de gravedad alcanza 9,5 sobre 10.
El fallo se encuentra en el procesamiento de los mensajes de error ICMP por parte del controlador encargado del arranque PXE. Este mecanismo permite que un equipo arranque a partir de código descargado por la red. Una operación de copia en memoria con límites mal definidos permite que un mensaje demasiado largo desborde el búfer previsto y corrompa datos adyacentes. Por tanto, la explotación depende de un contexto concreto: el mensaje debe llegar a la máquina durante esa secuencia de arranque.
Ars Technica distingue varias consecuencias posibles. Un atacante puede bloquear el arranque y provocar una denegación de servicio. Si conoce la versión del firmware atacado, también puede preparar una ejecución de código en el entorno UEFI, con los privilegios más elevados del procesador. La carga ejecutada mediante este fallo no persiste directamente, pero puede abrir la vía a la instalación de otros componentes capaces de volver a ejecutarse al arrancar.
La difusión de la información también ha complicado la respuesta. Según el medio, quienes descubrieron el fallo habían organizado una divulgación coordinada prevista para enero. Sin embargo, AMI publicó el mes anterior una propuesta de modificación que detallaba la vulnerabilidad y su corrección. Después de que los investigadores implicados descubrieran esa publicación, miembros del proyecto TianoCore hicieron público un aviso la semana anterior.
El alcance potencial se debe al lugar que ocupa EDK II en la cadena de fabricación: AMI, Insyde y Phoenix utilizan ampliamente esta base, y el componente vulnerable también figuraba en Project Mu, la variante de Microsoft. Sin embargo, esto no proporciona un inventario de las máquinas realmente expuestas ni información sobre su estado de actualización.
El reto operativo parece, por tanto, doble: identificar los equipos afectados y obtener las correcciones adecuadas de sus proveedores. Ars Technica subraya que actualizar firmware distribuido en un ecosistema tan fragmentado lleva tiempo. Al mismo tiempo, la disponibilidad de la corrección facilita que atacantes avanzados estudien el fallo. Esta combinación justifica prestar especial atención a las condiciones de arranque por red, sin equiparar todo uso de EDK II con una intrusión.