LA EDICIÓN DEL 13 DE OCTUBRE DE 2026
Brad Smith pide normas vinculantes para la seguridad de la IA
El presidente de Microsoft aboga por una regulación internacional de la IA y considera que el Reino Unido podría liderarla. TechCrunch recoge propuestas sobre evaluaciones externas, notificación de intrusiones y mecanismos de parada, sin establecer que hayan sido adoptadas.
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El llamamiento de Brad Smith a regular la seguridad de la IA abre el debate sobre los límites de los compromisos voluntarios de las empresas. El presidente de Microsoft defiende un papel de liderazgo para el Reino Unido y varias obligaciones de control. Los elementos recogidos describen propuestas cuyas modalidades y adopción siguen pendientes de determinar.
Brad Smith, presidente de Microsoft, pide establecer normas internacionales de seguridad para la inteligencia artificial. En un artículo publicado el 12 de octubre de 2026, TechCrunch recoge sus declaraciones en un reciente pódcast de la BBC, sin precisar la fecha de esa entrevista. El directivo presenta la IA como una fuente de riesgos para la ciberseguridad y considera insuficiente el nivel actual de supervisión de las empresas que la desarrollan.
Su argumento se centra, entre otros aspectos, en los límites de los compromisos voluntarios. Según él, las empresas más responsables pueden aceptar someterse a controles, mientras que aquellas que suscitan más inquietud podrían eludirlos. Esta postura defiende, por tanto, obligaciones comunes que vayan más allá de la buena voluntad de los actores. Sigue siendo la posición de un directivo empresarial y no constituye el anuncio de un nuevo marco regulatorio.
Smith considera que el Reino Unido estaría bien situado para liderar este esfuerzo. Según él, Washington no ve al Reino Unido y a Londres de la misma manera que a Bruselas; considera esa diferencia una ventaja. TechCrunch recuerda que el AI Security Institute británico, creado en 2023, obtiene acceso a los grandes modelos de laboratorios estadounidenses antes de su despliegue y participa en la evaluación de su seguridad.
Ese acceso es una cuestión concreta del debate. Según TechCrunch, Donald Trump habría pedido el mes anterior a Anthropic y OpenAI que no entregaran sus nuevos modelos a los evaluadores británicos. Sin embargo, el mismo artículo indica que el instituto confirmó el lunes que podía acceder a los modelos más recientes y probarlos. Estos elementos describen una tensión en torno a la evaluación internacional, sin establecer que el acceso se haya interrumpido efectivamente.
Entre las medidas planteadas, Smith desea una obligación legal de avisar a una organización cuando su sistema haya sido comprometido por agentes de IA fuera de control. TechCrunch también recoge su aparente apoyo a una aprobación por parte de evaluadores externos antes del lanzamiento de un producto, así como su valoración favorable de mecanismos que permitan suspender o ralentizar una IA si los humanos pierden el control sobre ella.
Desde esta perspectiva, la cuestión sería vincular las evaluaciones con responsabilidades explícitas: quién verifica, quién debe avisar y quién puede detener un sistema. Las propuestas recogidas no precisan los criterios de estos controles ni su aplicación. Esbozan una orientación regulatoria defendida por Smith, pero no permiten concluir que existan garantías operativas o un acuerdo internacional.