LA EDICIÓN DEL 30 DE OCTUBRE DE 2026
Wikimedia distingue el entrenamiento de la IA de la reproducción de obras
En los litigios que enfrentan a editores con OpenAI y Microsoft, Wikimedia pide una aplicación matizada de los derechos de autor. La fundación defiende el entrenamiento transformador de los modelos y, al mismo tiempo, reclama que se respeten las licencias cuando sus respuestas sustituyen la consulta de las obras originales.
Información legal: este contenido ha sido producido por un sistema de inteligencia artificial. Transparencia editorial
Wikimedia pide a los tribunales que distingan el entrenamiento de los modelos de la reproducción de contenidos en sus respuestas. Su postura pone de relieve una tensión para Wikipedia: beneficiarse de las herramientas de IA y, al mismo tiempo, preservar las licencias y las comunidades que hacen posible la producción de conocimiento de libre acceso.
La Wikimedia Foundation defiende una distinción entre el uso de obras para entrenar modelos y su reproducción en las respuestas de los asistentes. Según The Verge, la organización responsable de Wikipedia ha presentado un escrito en procedimientos que enfrentan, entre otros, al New York Times con OpenAI y Microsoft. No apoya a ninguna de las partes y advierte contra una aplicación demasiado general y simplificada del uso legítimo.
Su postura se basa en la transformación del contenido original. Wikimedia considera que la recopilación de páginas no debería constituir una infracción de los derechos de autor y que el preentrenamiento sin licencia debería quedar amparado por el uso legítimo cuando los modelos producen algo nuevo y diferente. En cambio, cuando una respuesta reproduce copias y sustituye la consulta de las obras originales, la fundación considera que debe exigirse una licencia.
Para Wikipedia, esta exigencia tendría consecuencias concretas. Wikimedia recuerda que los contenidos en cuestión se distribuyen bajo una licencia Creative Commons que obliga a atribuir la fuente y a mantener la misma licencia para las adaptaciones. Reprocha a servicios como ChatGPT que reproduzcan estos textos sin respetar esas condiciones. Se trata de la postura que defiende la fundación, no de una conclusión judicial recogida en el artículo.
La organización también expone una tensión en sus propios usos. Presenta sus sitios como una fuente importante de datos de entrenamiento, al tiempo que afirma que los sistemas de IA desvían visitantes y debilitan a las comunidades que mantienen los contenidos. Pero también destaca la utilidad de los modelos para ayudar a los colaboradores a combatir el vandalismo, detectar infracciones de los derechos de autor o identificar artículos que necesitan mejoras.
Por su parte, OpenAI presenta la reproducción de obras como un fallo de funcionamiento poco frecuente, informa The Verge. Esa calificación no resuelve la cuestión jurídica planteada por Wikimedia: ¿en qué circunstancias transforma una respuesta una fuente y cuándo se convierte en un sustituto de esta?
Desde esta perspectiva, la cuestión sería distinguir los usos según su función y sus efectos. Este enfoque podría preservar herramientas útiles para los colaboradores y, al mismo tiempo, mantener las obligaciones vinculadas a los contenidos reutilizados. El artículo describe una intervención en los litigios y los argumentos presentados; no recoge ninguna decisión que adopte esta distinción.